Rejuvenecimiento facial
Alternativas cosméticas al bótox
Teniendo en cuenta que la duración media de sus efectos oscila entre los tres y los seis meses, "para mantener los resultados, se aconsejan un par de sesiones al año, aunque es habitual que éstas se vayan distanciando y que la asociación de otros tratamientos estéticos potencien su duración y los buenos resultados",La aplicación de esta sustancia de origen tóxico no es la única técnica cosmética contra las arrugas.
Existen otras alternativas para eliminar las líneas de expresión, mejores y menos riesgosas que el Botox que puede producir parálisis de músculos faciales. Conócelas y elige una según tu necesidad para lucir siempre joven.
Toxina botulínica y ácido hialurónico
Aunque existe confusión generalizada sobre la toxina botulínica y el ácido hialurónico, lo cierto es que la primera gran diferencia entre ambos productos es que la toxina botulínica no es un relleno. "Se trata de una toxina que diluimos en suero e inyectamos en los músculos, no en las arrugas". Los mecanismos de acción son completamente diferentes. , "la toxina relaja la acción de los músculos, con lo que simplemente suaviza aquellas arrugas causadas por la expresión, mientras que el hialurónico rellena la arruga literalmente.
No son tratamientos alternativos, pero sí complementarios en el caso de determinadas zonas faciales como son las arrugas del entrecejo".
Las arrugas de expresión son dinámicas y no se rellenan porque enseguida salen otra vez. "En algunos centros europeos sólo admite la aplicación de la toxina botulínica en la zona del entrecejo para evitar las producidas por la expresión", donde se localizan aquéllas causadas por el gesto.
Al igual que ocurre con la toxina botulínica, los efectos del ácido hialurónico no duran para siempre. Esta sustancia se descompone muy rápidamente en el organismo. Por esta razón, para mantener los resultados, se requieren algunas sesiones de 'recuerdo'. "para el relleno de los labios, por ejemplo, la duración es de alrededor de un año y algo mayor para los implantes más densos".
Mientras algunos piensan que la 'arruga es bella', otros temen su aparición. Para estos últimos, existen distintas fórmulas que, en definitiva, rejuvenecen el aspecto. Entre ellas, los afamados agentes de relleno, especialmente, el ácido hialurónico, cuyas aplicaciones, hoy en día, se han extendido a otras zonas del cuerpo, además de la cara.
Los rellenos de arrugas, en general, "constituyen una de las mejores herramientas para el rejuvenecimiento de la piel y, concretamente, el ácido hialurónico se ha convertido en el punto de referencia entre los rellenos actuales",
Según explica el autor, el colágeno fue el primer relleno que comenzó a utilizarse para las arrugas y el aumento de los labios. A partir de 1996 se empezó a utilizar el ácido hialurónico, un polisacárido que también "está presente de forma natural en nuestro organismo. Por su capacidad para captar y retener moléculas de agua, resulta básico para la hidratación de la piel",
Con el tiempo, "el ácido hialurónico ha desbancado absolutamente al colágeno, porque permite diferentes concentraciones dependiendo de la corrección que se vaya a realizar, los resultados se mantienen durante más tiempo y el hecho de que sea sintético, no derivado de animales, es una gran ventaja",
Aunque el ácido hialurónico es una sustancia presente en el organismo, con la edad, "nuestra producción natural de este ácido disminuye en cantidad y calidad, lo que se traduce en deshidratación y arrugas, dos cuestiones que pueden compensarse gracias al aporte externo de esta sustancia".
Para intentar recomponer esta situación, existen varios tipos de rellenos que se clasifican en dos categorías: biodegradables y permanentes.
"En dermatología estética es más seguro utilizar agentes biodegradables, ya que cualquier complicación que pudiera surgir se resolverá espontáneamente en la mayoría de los casos", i
"La alta biocompatibilidad y completa biodegradación, hace que el ácido hialurónico sea uno de los rellenos más seguros. Las reacciones adversas son infrecuentes, transitorias y sin secuelas".
Entre algunos de los síntomas que pueden aparecer están "los hematomas, edemas después de tratar la zona, infecciones y posibles granulomas, que se reabsorben", A pesar de que los efectos adversos son infrecuentes, los especialistas coinciden en señalar que hay determinados casos en los que la aplicación del ácido hialurónico está contraindicada. Así, por ejemplo, no es recomendable en personas con complicaciones de cicatrización (tendencia queloidea) o enfermedades autoinmunes.
Aunque el Botox se ha masificado y sus bondades cosméticas son reconocidas por el público y la comunidad médica, también es cierto que su uso excesivo o su deficiente aplicación pueden provocar daños que, por cierto, son peores y más delicados que las molestas arrugas.
Si bien el implante de Botox es un procedimiento ambulatorio, rápido y más simple que las cirugías estéticas, los potenciales riesgos de su aplicación y la duración transitoria de su efecto antiarrugas – a lo más cuatro meses - hacen oportuno conocer alternativas menos riesgosas y tan o más efectivas para el rejuvenecimiento facial.
La dermatología ofrece numerosas técnicas cosméticas para atenuar y hasta eliminar líneas de expresión facial. Aplicaciones de ácido hialurónico o colágeno, técnicas como el peeling y el láser son las principales alternativas al Botox. Todas se diferencian de éste por no ser neurotoxinas y, por lo tanto, no dañan ni paralizan el nervio facial.
Otras alternativas
Acido hialurónico y colágeno: El ácido hialurónico es un producto que se encuentra normalmente en la piel y que distiende el tejido, lo que relaja el cutis y atenúa las arrugas. Tiene muy pocas contraindicaciones, como en personas con fragilidad capilar o que no se encuentren en un buen control de salud. Al ser inyectable este ácido es riesgoso para diabéticos sin control o personas con infecciones de la piel. Enferemedades autoinmunes.
Colágeno: Es otro producto de implante, vía inyección, aunque éste es de bovino y tiene riesgos de reacciones alérgicas, por lo que su uso para atenuar arrugas ha disminuido y, en cambio, se ha preferido el ácido hialurónico.
Peeling: Este procedimiento consiste en aplicar directo sobre la piel productos químicos, como el ácido glicólico, retinoico o tricloroacético. Con su aplicación se produce un despellejamiento de la piel, lo que implica una renovación del cutis y así eliminar las imperfecciones y arrugas de la piel ya desprendida.
El procedimiento puede repetirse de ser necesario. La intensidad de la reacción en la piel va a depender de la concentración de la sustancia usada.
Láser: Esta técnica cosmética tiene características muy similares al peeling. Existen diversos tipos de Laseres, algunos con mejor penetración y menos efectos inflamatorios. Si se utiliza un tipo de láser adecuado a las características de la piel de la persona tratada, los efectos adversos son menores que con el peeling químico. En la actualidad hay laseres que reducen pliegues y arrugas profundas con eficacia. Aunque su efecto anti arruga es más prolongado en comparación a las técnicas anteriores, sus efectos adversos son enrojecimiento post tratamiento, que va de uno a dos meses, manchas en la zona tratada y hasta cicatrices si la técnica fue mal aplicada.
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