Dieta Sana
Dieta sana para crecer
El mejor consejo para chicos o chicas que están creciendo muy rápido y se encuentran en la etapa de pubertad es que sus hábitos alimenticios no se aparten de una alimentación muy sana.
Cuando están creciendo y desarrollándose, los alimentos, combinados con el oxígeno que se respira del aire, se convierten en el carburante que da la energía suficiente para todos los cambios que se están produciendo en el organismo.
Cada alimento ofrece distintos nutrientes al cuerpo humano, por lo que se precisa en un equilibrio en su ingesta.
Además, el agua es esencial para la vida. Se recomienda beber por lo menos dos litros de agua a diario.
Si la alimentación es equilibrada, ningún joven necesita tomar adicionalmente vitaminas o minerales u otros suplementos alimenticios.
Hay que tener una predilección especial en esta edad por alimentos como la leche y el queso, porque contienen gran cantidad de calcio, mineral que en la pubertad hace el proceso de endurecer los huesos y dientes.
Comer bien no significa adelgazar
No todas las calorías que proporcionan los alimentos se convierten en energía. O bien, hay calorías que al no ser gastadas se van acumulando bajo la piel como tejido graso.
Por eso hay personas gordas que se convierten en sujetos de riesgo de enfermedades del aparato circulatorio y otras. Tienen una mayor probabilidad de fallecer por infartos.
Quien nota que está aumentando de peso fuera de los parámetros debe consultar a un nutricionista u otro especialista y debe comenzar a dejar de lado su preferencia por alimentos con grasas, aceites e hidratos de carbonos.
En otras palabras, comida ligera, comida chatarra, dulces y bebidas de fantasía.
Hay que despedirse de las pizzas, papas fritas, mayonesa, etc.
Dieta equilibrada si; anorexia no
Principalmente las mujeres durante la pubertad comienzan a obsesionarse con su peso corporal creyendo que están gordas, cuando realmente no es efectivo.
Se trata de una enfermedad muy seria: anorexia. Se pierde peso dramáticamente. No les llega la regla y, lo que es peor, niegan estar enfermas.
Esta enfermedad puede tener sus raíces en causas psicológicas: quizá las jóvenes no quieren crecer e intentan mantenerse en la niñez, pasando hambre para no engordar.
Es una situación muy peligrosa.Dra. Patricia Cerda